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Por admin en marzo 29, 2017. Categoría: Educación

La interrogación del texto: ¿Base para la comprensión cabal de lo leído?

El presente artículo tiene por finalidad determinar una estrategia (La interrogación de texto), que según experiencias tenidas hacen que aconseje su uso dentro del proceso (competencia) de la comprensión de lectura. He aquí, el porqué:

A manera de premisa quiero manifestar, sin el ánimo de cuestionar, a quienes inician su ponencia manifestando que la comprensión de lectura es lo fundamental en el proceso de aprendizaje de la lengua (estoy de acuerdo con ellos), mas no especifican que el nivel de la oralidad es el punto base para la iniciación del proceso de comprensión. La Estimulación para la oralidad y la Lectura Oral deben ser el inicio del aprendizaje y enseñanza del proceso comprensivo, porque ésta facilita la comprensión de lectura y es el vehículo para la transmisión de ideas y sensaciones. La deficiente lectura expresiva en voz alta pone de manifiesto que el estudiante no entiende lo que lee y por consiguiente no puede ser entendido por los demás. Por tanto, la lectura en voz alta no debe separarse de la lectura comprensiva. Este es uno de los objetivos de la Educación Primaria. En ella se trabaja la técnica: entonación, sentido de la lectura, vocalización, tono de voz, velocidad, parsimonia en la dicción, etc. A través de textos adecuados a la edad del discente. Si se realiza con sentido y corrección contribuye a lograr una buena comprensión y ayuda al niño o niña a hablar correctamente en público. Por esto es preciso leer en voz alta en clase, tanto por parte de los docentes como de los estudiantes.

Colateralmente a la premisa esgrimida, Daniel Cassany, en una entrevista hecha en Lima advierte a posteriori a la lectura correcta: “Creo que la concepción que tenemos de la lectura está excesivamente vinculada a la literatura y, por lo tanto, al goce estético. Es cierto que la lectura genera estas emociones en muchas personas y es bueno que la escuela intente fomentarlas, pero no estoy tan seguro de que sea siempre una empresa factible, porque las personas podemos elegir lo que nos gusta y es lícito preferir otras formas de ocio. Además, la lectura sirve para muchas cosas. A medida que avanza la sociedad cada vez es más importante leer, pues todo funciona a partir de textos: leemos para buscar información periodística, farmacológica o comercial, para hacer gestiones administrativas, para aprender, para mantener el contacto con nuestros amigos que viven en el extranjero, para organizar un viaje… también utilizamos la escritura para elaborar intervenciones orales, para planificar entrevistas o acciones. A partir de aquí, leer es forzosamente un instrumento fundamental y el gozo es una variable importante, pero no la única. Es inaceptable, por ejemplo, que alguien diga: “Puesto que odio leer, no voy a aprender”, porque está descartando muchas más cosas que el goce estético”.

Planteada la base de mi ponencia quiero circunscribirme a la comprensión del texto tanto oral como escrito en la fortaleza que tienen las interrogantes en el logro comprensivo, sin contravenir otras estrategia que buscan el fin del texto oral o escrito para su comprensión.

Si partimos que el lenguaje es la materialización del pensamiento, y por consiguiente éste debe presentar enunciados e ideas capaces de transformar el propósito deseado a través de un proceso previamente cuestionado (interrogado), podemos decir entonces que lenguaje y pensamiento tienen origen social y se trasmiten y desarrollan a partir de la interacción entre hablantes. Por tanto, la formulación de preguntas juega un papel importantísimo en la comprensión y construcción de ideas con basta argumentación y consistencia de las mismas. Cabe en esta parte del artículo plantear la siguiente interrogante: ¿Por qué resulta paradójico que el hombre cuando niño se expresa con libertad, da rienda suelta a su imaginación sin tapujo alguno, mas cuando ingresa a la escuela, aquella libertad expresiva e imaginativa se restringe por la serie de normas que en ella encuentra? Si el maestro comprendiese este pasaje significativo, sabría la veta habida en esta inquietud innata del niño o niña en su desarrollo formativo e informativo por ser el niño o niña el eje dentro del proceso educativo.

Ante este hecho, Jossete Jolibert (1994: 59), la pionera en implementar la estrategia de la formulación de preguntas, manifiesta lo siguiente: “Los niños no nos han esperado para interrogar libremente el lenguaje escrito: en la calle, en la casa, en la misma escuela, ellos pasan mucho tiempo haciendo hipótesis sobre el sentido de los afiches, las fachadas de las tiendas, los compartimientos de los supermercado, los embalajes de los productos alimenticios, los diarios, etc., y esto a parir de las claves que van desde las ilustraciones hasta el formato, y el color, pasando por las palabras que, de todos formas, están muy ligadas al contexto en el cual esos escritos fueron encontrados” .

Comprender también, que el niño o niña se hallan en un mundo que requiere ser conocido, explorado, inicia su recorrido existencial preguntando el qué, por qué, para qué, como qué, el sí o el no, en fin va encontrando en este filosofar la  asimilación y el acomodamiento en un nuevo contexto que invita en todo momento a ser conocido. Es así como la interrogación a lo por conocer va abriendo las fronteras del conocimiento para el desenvolviendo cabal, integración e interrelación para con los que allí habitan o se encuentran.

Ahora bien, la competencia comprensiva necesita para su dominio de una serie de estrategias que señalen la necesidad de hacerla suya en cada uno de los niños y niñas lectores, si bien es cierto que existen muchas estrategias, desde mi tribuna asumo mi posición que la interrogación de textos es la técnica más factible para la comprensión, ¿por qué? Porque son los niños y niñas quienes descubrirán el significado del texto, esto lo podrán realizar con la ayuda del educador, el cual tiene un rol fundamental en este proceso.

Son, pues, los niños y niñas los que interrogan el texto y de esta forma elaboran su propio significado. Además se basa en la capacidad innata que poseen los niño/as para querer conocer e intentar comprender su entorno. La interrogación del texto crea una interacción, donde los protagonistas son los niños/as, el texto y una guía que en este caso sería el educador. La interrogación del texto se usa para desarrollar en los discentes la capacidad de predecir el contenido del texto a leer y a formular sus hipótesis sobre el contenido del texto que se va a trabajar, a través de los indicios (conocimientos previos) que conocen: ilustración, tipo de texto, letras y palabras conocidas.

Como quiera que ya estamos dentro de la estrategia de interrogación de texto, es conveniente conocer los tipos de preguntas a utilizar:

  1. Preguntas Explícitas o Literales: Estas preguntas exigen respuestas textuales, tal como las encuentran en el texto y son importantes porque desarrollan la memoria reflexiva, no el memorismo. Se realizan mediante las preguntas: ¿qué…?, ¿cómo…?, ¿dónde…?
  1. Preguntas Implícitas o inferenciales, o de comprensión: Este tipo de preguntas promueven la comprensión interpretativa del texto, puesto que le permiten al lector, criticar, pensar y tener un pensamiento propio sobre el texto, que en su conjunto, promueve la reflexión por parte del lector. Se promueven con las interrogante: ¿por qué…?, ¿para qué…? ¿cómo…?
  1. Preguntas de criticidad o enjuiciamiento: Éstas, potencian la comprensión crítica del texto, es decir, permiten que el lector adopte una postura crítica frente al texto leído, a través de la producción de juicios de valor, de deducciones y conclusiones.
  1. Preguntas de asociación o relación: Las preguntas mencionadas estimulan en el lector y su comprensión que el contenido del texto está en relación con un entorno, no es aislado ni único y por tanto su relación o asociación es dable. Por ejemplo si en un texto se menciona una soga, podría preguntarse sobre el largo o diámetro; si fuese un perrito, la pregunta se relacionaría con la posibilidad de qué haría si tuviese uno.
  1. Preguntas Creativas o de Recreación: estas interrogantes promueven la comprensión significativa del texto junto con la aplicabilidad de éste a experiencias personales, es decir, permiten ir más allá de lo leído, además de generar nuevas conclusiones. El lector se atreve a escribir o crear una nueva historia a través de interrogantes sobre hechos que no están explícitas en el cuento.

Jamás se debe utilizar la frase: “Ahora narra o cuenta una historia parecida a la que has leído”. Porque si el lector no ha comprendido procederá a memorizarla.

Conviene dejar en claro que la estrategia de la interrogación de texto se utiliza en los distintos momentos de la experiencia del aprendizaje:

Antes de realizar la lectura:
-Conocer los propósitos de la lectura
-Activar los conocimientos previos
-Formular predicciones.

Durante la lectura:
-Motivación para que se sienten cómodos y atentos para leer.
-En forma individual los niños leen el texto.

Después de la lectura:
-Se promueve el diálogo, planteando algunas interrogantes preparadas para ese momento, las cuales pueden ser de tipo literal, inferencial y crítica, dosificadas de acuerdo al ciclo.
-Al finalizar se realizan actividades complementarias y de reforzamiento adecuándolas al nivel de avance de los niños.

Espero haber colmado en parte la expectativa sembrada con la Interrogación de Texto como estrategia para la comprensión de la lectura, con cargo en una próxima oportunidad detallar con ejemplos prácticos su utilización y acierto.

Autor: Profesor Faustino Dávila Rondinel.

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